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Publicado el viernes 5 de junio de 2015

Creceremos más, pero necesitamos mejorar

El crecimiento para España que la OCDE proyecta en los próximos dos años se verá impulsado por varios factores ajenos a nuestra propia economía: “las condiciones de apoyo financiero, la depreciación del euro y los precios del petróleo”. La suma de estas condiciones, algunas de ellas muy volátiles y alejadas por completo de nuestro control, harán que el consumo privado avance significativamente, mientras que las exportaciones se verán respaldadas por la mejora de nuestra competitividad, un hecho que se fundamenta en el bajo nivel del euro y en el fortalecimiento del crecimiento en el conjunto de Europa.

El informe de la OCDE pone deberes al gobierno, “que debe seguir garantizando la reducción del déficit fiscal con el fin de poner la deuda pública en una senda decreciente”. También reclama las tantas veces pospuestas reformas necesarias para que sea más fácil iniciar y ampliar un negocio y demanda al ejecutivo mejorar la política de apoyo a la innovación. Son dos factores que la entidad que dirige el mexicano Ángel Gurría considera “claves para avanzar hacia una economía basada en el conocimiento, garantizar un crecimiento inclusivofavorecer la creación de empleo”. Es precisamente el alto desempleo, que ha hecho subir la desigualdad de ingresos, una preocupación clave para la OCDE, que reclama “mayores esfuerzos para mejorar las opciones tanto de asistencia a la búsqueda de empleo como la formación para los desempleados, muchos de los cuales son poco cualificados”. Para los próximos meses estima que se reducirá la tasa de paro hasta el 22,3%.

En otros aspectos, las perspectivas de la OCDE vuelven a poner su foco en el colapso de la burbuja inmobiliaria “que dejó un exceso de viviendas en centros turísticos costeros y ciudades satélites y que también contribuyó a un alto apalancamiento corporativo, que ahora está disminuyendo”. Además, aunque considera que la calidad general de nuestras infraestructuras es alta, “la burbuja se tradujo en una inversión excesiva en aeropuertos regionales”. Aunque hemos hecho un gran esfuerzo inversor, sobre todo en vías de comunicación, los expertos de la OCDE demandan “inversión continua en la transmisión de electricidad transfronteriza, que aumentaría la eficiencia del mercado energético en España y la UE”.