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Publicado el miércoles 13 de diciembre de 2017

¿Cuál es el futuro de nuestras pensiones?

La OCDE tiene muy claro que es imprescindible realizar nuevas reformas en los sistemas de pensiones para mitigar los efectos del envejecimiento de la población, la creciente desigualdad entre los ancianos y el carácter cambiante del empleo. En el informe Pensions at a Glance 2017 se afirma que “la mayor esperanza de vida significa que la edad efectiva de jubilación deberá incrementarse de modo que las personas trabajen más tiempo para conseguir una pensión digna. “Los retos de la sostenibilidad financiera y la suficiencia de las pensiones significa que los países deberán aún emprender medidas enérgicas”, ha señalado Ángel Gurría, Secretario General de la OCDE.

“El mundo laboral cambia con rapidez y es fundamental que los formuladores de políticas se aseguren de que las decisiones que tomen hoy tengan esto en cuenta para que nadie se quede rezagado al jubilarse”. A este respecto, el informe indica que “los formuladores de políticas tendrán que asegurarse de que posponer la jubilación sea suficientemente satisfactorio y que no se penalice en exceso a las personas que se jubilan unos años antes de la edad normal de retiro”.

La OCDE analiza también las maneras en que los países pueden atender las crecientes exigencias de opciones de jubilación más flexibles. Fijar edades de jubilación con rigidez puede no resultar beneficioso para la sociedad en su conjunto. En la actualidad, solo alrededor de 10% de los europeos de 60 a 69 años de edad combinan el trabajo y la pensión, de aquellos que en efecto trabajan después de los 65 años, la mitad lo hace de tiempo parcial, porcentaje que se ha mantenido estable desde la década de 1990. Varios países, como Australia, la República Checa, Francia y los Países Bajos, ofrecen planes de jubilación parcial temprana.

La situación en España

El informe de la OCDE se detiene en estudiar la situación concreta de los sistemas de pensiones de países como el nuestro, y advierte que el envejecimiento de la población se acelerará marcadamente en España.

De acuerdo a  proyecciones de la ONU, en el año 2050 habrá 76 personas mayores de 65 años por cada 100 personas de entre 20 y 64 años, una proporción que ahora mismo es de 30 por cada centenar. El gran envejecimiento de nuestra población incrementará la presión sobre la sostenibilidad financiera y sobre los niveles de ingresos de los pensionistas futuros: “a partir de 2019, un factor de sostenibilidad que vincula la pensión inicial a la esperanza de vida se aplicará a la revalorización de las pensiones, como un medio para  ayudar a equilibrar las finanzas de las pensiones en el corto plazo”, concluye la OCDE.