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Publicado el viernes 21 de julio de 2017

El BCE esperará a la vuelta del verano para evaluar su política monetaria

Además de no mover ficha en cuanto al precio del dinero, el guardián del euro ha señalado que “las compras netas continuarán al ritmo actual de sesenta mil millones de euros mensuales hasta el final de diciembre de 2017 o hasta una fecha posterior si fuera necesario”. En todo caso, Draghi ha confirmado que podrá prolongar las compras de activos “hasta que el Consejo de Gobierno observe un ajuste que sea compatible con el objetivo de inflación”. Pasados tres años desde que se implantaran las actuales medidas de política monetaria, el BCE considera necesario intensificar sustancialmente la aplicación de las reformas estructurales “para aumentar la resistencia, reducir el desempleo estructural y aumentar el crecimiento de la productividad”.

El diagnóstico de Draghi

El presidente del BCE considera que, “sí bien la expansión económica en curso proporciona confianza en que la inflación se dirigirá gradualmente hacia niveles acordes con nuestro objetivo, aún no se ha traducido en una dinámica de precios más fuerte”. Para Draghi, “la inflación general se ve frenada por la debilidad de los precios de la energía. Por lo tanto, sigue siendo necesario un grado sustancial de ajuste monetario para que las presiones inflacionarias subyacentes se acentúen gradualmente y apoyen la evolución de la inflación general a medio plazo”.

En cuanto al comportamiento de la economía de la zona euro, el PIB real aumentó un 0,6%, en tasa intertrimestral, en el primer tramo de 2017, después de crecer un 0,5% en el último trimestre de 2016. “Los datos recibidos –ha apuntado el máximo mandatario del BCE- siguen apuntando a un crecimiento sólido y amplio en los próximos meses”. Además, ha indicado que “el consumo privado está respaldado por las ganancias en el empleo, que también se están beneficiando de reformas pasadas del mercado de trabajo y por el aumento de la riqueza de los hogares”.

Por otra parte, el BCE cree que la recuperación mundial debería prestar cada vez más apoyo al comercio y a las exportaciones de la zona euro. “Sin embargo, las perspectivas de crecimiento económico continúan atenuadas por la lentitud de la aplicación de las reformas estructurales, en particular en los mercados de productos, y por las necesidades de reajuste en varios sectores, a pesar de las mejoras en curso.

Finalmente, Mario Draghi ha afirmado que “los riesgos que rodean las perspectivas de crecimiento de la zona del euro son, en general, equilibrados. Por un lado, el actual impulso cíclico positivo aumenta las posibilidades de un repunte económico más fuerte de lo esperado mientras que, por otro lado, siguen existiendo riesgos a la baja relacionados principalmente con factores globales”.