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Publicado el viernes 14 de julio de 2017

El Brexit pasa factura al comercio pero no al turismo

Doce meses después de la consulta popular del 23 de junio, en la que los británicos decidieron dejar la Unión Europea, el Banco de España ha hecho balance de lo acontecido a nivel económico en el año que ha pasado desde entonces. En primer lugar, destaca que “la actividad eco­nómica del Reino Unido ha resistido mejor de lo esperado, lo que, en buena medida, se habría debido a la política monetaria expan­siva aplicada por el Banco de Inglaterra”.

Sin embargo, los expertos que han elaborado el informe sobre el efecto del Brexit, indican que “a más largo plazo, una reducción del grado de integración del Reino Unido dentro de los mercados europeos, en mayor o menor medida en función de la modalidad que finalmente pueda adoptar la relación comercial entre ambas áreas, conduciría a una disminución de los flujos comerciales”. Por lo que respecta al impacto que ya ha tenido el Brexit sobre los intercambios comerciales entre nuestro país y Gran Bretaña, el Banco de España considera que “parece razonable pensar que sus efectos sobre los flujos comer­ciales entre España y el Reino Unido en este período hayan venido determinados principalmente por la depreciación de la libra, dado que, por el momento, la demanda nacional de la economía británica no se ha visto afectada significativamente”.

El turismo mantiene su buen comportamiento

Por lo que respecta al ámbito turístico, en 2016 entraron en España 17,8 millones de turistas procedentes del Reino Unido, un 12,5 % más que en el año anterior, “consolidándose como nuestro primer mercado emisor de turistas, con una cuota del 23,6 % en las llegadas totales de turistas foráneos”. Los datos del Banco de España revelan que “el gasto total realizado por los turistas británicos aumentó también a un ritmo notable en 2016, cifrado en el 12,8 %”. Esta favorable evolución del turismo procedente del Reino Unido, a pesar de la notable depreciación que experimentó la libra frente al euro, con una caída de un 12,9 %, habría descansado, fundamentalmente, “en el creciente atractivo de España como destino refugio, en un clima de fuerte inseguridad en algunos destinos com­petidores relevantes”.

En cuanto al año en curso, el informe apunta que “los indicado­res turísticos del mercado británico han prolongado la tónica de ele­vado dinamismo del año anterior, superando de nuevo los registros anteriores. Así, en el primer cuatrimestre de 2017, las llegadas de turistas británicos crecieron un 9,6 %, en tasa interanual, al tiempo que su gasto total aumentó en mayor medida, un 13,9 % interanual, gracias al incremento que experimentó el gasto medio diario (5,9 %)”.

En resumen,  el Banco de España concluye que “por lo que respecta al comercio de bienes, el año trans­currido desde el referéndum ha venido marcado por una evolución más débil de los flujos nominales de comercio español frente al Reino Unido que frente al resto de los países europeos, que, es­pecialmente en el caso de las importaciones, no se puede explicar totalmente por los desarrollos del tipo de cambio”. Mientras que, por otro lado, “el turismo sigue mostrando un notable dinamismo, a pesar de la de­preciación reciente de la libra”.