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Publicado el jueves 9 de abril de 2015

Las empresas familiares mejoran sus perspectivas

Las empresas familiares españolas han recuperado la confianza. Es la principal conclusión de la tercera edición del Barómetro de la Empresa Familiar, un estudio realizado por la consultora  KPMG en colaboración con las Asociaciones Territoriales vinculadas al Instituto de la Empresa Familiar. Esa mejora de la confianza se plasma en hechos concretos, como que el 46% de las empresas encuestadas afirma haber incrementado su plantilla, respecto al 25% que lo hicieron hace un año. Con respecto al futuro más inmediato, 2 de cada 3 empresas familiares tienen perspectivas económicas positivas para el primer semestre de este año. Unas mejores proyecciones que tienen sus raíces en el incremento de facturación que, hasta un 56% de las mismas, ha detectado a partir de la segunda parte del año pasado.

La renovada confianza en el comportamiento de su negocio para los próximos meses hace que las empresas familiares españolas vean el futuro inmediato con más optimismo: un 64% muestra una visión positiva o muy positiva, un dato que contrasta con los datos recopilados en el mismo estudio en diciembre de 2013, en los que sólo un 42% de los empresarios familiares pensaba que la situación económica iba a mejorar. Sin embargo, los meses venideros no van a estar exentos de dificultades. La disminución de la rentabilidad es, para el 58% de los empresarios entrevistados, el principal escollo al que se enfrentan, seguido por la incertidumbre política y legal y el incremento de los costes energéticos.

De cara a un futuro inmediato, tres de cada cuatro empresas familiares tienen previsto realizar inversiones, sobre todo las centradas en la propia actividad de la compañía, con las destinadas a la internacionalización y la diversificación situadas a más distancia. Entre las empresas familiares que tienen intención de invertir, un 43% lo va a hacer en España, mientras que otro 19% prefiere hacerlo en el entorno europeo. Sudamérica es el segundo destino que más atrae la inversión de las empresas familiares españolas, con un 17% de preferencia. Tras esta mejora de las previsiones de inversión se esconde la mayor facilidad para el acceso a la financiación. Hasta un 79% de las empresas familiares manifiesta que no ha tenido problemas para el acceso al crédito, contrariamente a lo que declaraba la mayoría hace un año.