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Publicado el lunes 16 de abril de 2018

España saca buena nota

A juicio de Moody’s,  el factor clave para la acción de calificación es la mejora de la resistencia económica “debido a un perfil de crecimiento cada vez más equilibrado y mejores fundamentos del sector bancario, ahora superan el lastre de factores políticos e institucionales”.

La perspectiva estable de las calificaciones refleja la opinión de Moody’s de que “es improbable que se produzcan más cambios en la calificación a medio plazo dado que es improbable que se materialicen reformas macroeconómicas y fiscales estructurales en este periodo”.

Hay que recordar que las otras dos grandes calificadoras de deuda ya movieron ficha meses atrás: en enero lo hizo Standard & Poor’s, que situó el nivel en A- desde BBB+, un escalón al alza, mientras que en marzo lo hizo Fitch, que también subió un peldaño su nota sobre España.

Progresamos adecuadamente

Para los calificadores de Moody’s, en los últimos años se han producido mejoras graduales, pero cada vez más sostenibles, en el perfil crediticio de España. “Mucho se ha hecho para abordar las debilidades en el sector bancario que surgieron durante la crisis financiera”. Además, dice el informe calificador, “los cambios estructurales en la economía han modificado el modelo de crecimiento a uno más amplio y más sostenible que en las recuperaciones pasadas, aunque esperamos que el crecimiento se desacelere a partir de las tasas actuales por encima de las potenciales”

Sin embargo, esas mejoras se han visto contrarrestadas “por debilidades institucionales que han amenazado con socavar los beneficios de la reforma y la recuperación. El creciente sentimiento de independencia en Cataluña aumentó la incertidumbre sobre la efectividad de las instituciones de gobierno de España”. La actualización realizada,  refleja la conclusión de Moody’s de que, “si bien es probable que las debilidades institucionales continúen siendo un factor limitante por algún tiempo, las mejoras observadas en los últimos años están suficientemente arraigadas para pasar a una calificación más alta”.

Además, concluyen los expertos de la agencia, “España ha experimentado un crecimiento superior al 3% anual durante los últimos tres años. Este aumento cíclico en las tasas de crecimiento en sí mismo no es particularmente relevante para el crédito, pero ha revelado el grado en que la estructura de la economía española ha cambiado de manera que la hace más sólida frente a los posibles sobresaltos”.