ago
8
0 Actualidad
Publicado el miércoles 8 de agosto de 2018

Cada español destina más de 2.500 euros anuales a la cesta de la compra

De acuerdo con los datos del Ministerio de Agricultura, recopilados en el Informe de Consumo Alimentario 2017, “el gasto en la cesta de la compra ascendió a 67.490 millones de euros, mientras que el gasto realizado en comer fuera de casa alcanzó los 35.094 millones de euros”. El 80,4% de esta cantidad corresponde a la compra de alimentos y el 19,6% a bebidas, con un gasto medio de 2.525,71 euros por persona y año.

El principal canal de compra elegido por las familias es el supermercado, aunque se detecta un importante incremento del comercio electrónico que sólo representa el 1,2%. Si se analizan los datos por Comunidades Autónomas, se puede comprobar que el mayor consumo per cápita en el hogar se registró en Baleares, Canarias, Cataluña, Asturias, Galicia, Región de Murcia, Castilla y León y Aragón.

Comparando el consumo dentro y fuera de los hogares, el 88,2% del volumen de alimentos y bebidas se consumen en casa, con sólo el 11,8% del total consumido fuera. Los alimentos que suponen un mayor volumen del consumo total son las verduras y hortalizas, con un consumo per cápita de 101,2 kg por persona y año, seguidas por  la fruta, consumida principalmente en casa, con 96,4 kilos por persona al año, y en tercer lugar la carne fresca, con 42,6 kilos.

En cuanto a las bebidas, el gasto total ascendió a 13.276,7 millones de euros, consumiéndose la gran mayoría, el 82,4% dentro del hogar. Entre las preferidas destaca el agua embotellada, con 81,95 l /persona y año, la cerveza con 42,04 l/persona y año, las bebidas refrescantes con 49,43 litros por persona anuales y el café, con 23 litros por cabeza en total.

Menos desperdicio alimentario

El informe sobre consumo en España 2017 incluye también un apartado en el que se estudia la evolución del desperdicio alimentario. De sus datos se desprende que en 2017, “los hogares españoles tiraron a la basura 1.229 millones de kilos de alimentos, lo que supone 23,6 millones de kilos semanales”.

Con estos datos, se constata una mayor concienciación de las familias en la lucha contra el desperdicio alimentario, ya que esta cifra supone una reducción del 5,7 por ciento respecto al período anterior, es decir, se tiraron a la basura 74,5 millones de kilos menos.El 87,5% del total de alimentos tirados a la basura se tiran tal cual se compraron sin que se llegue siquiera a utilizarlos.