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Publicado el jueves 19 de julio de 2018

Europa y Japón se alían

El Acuerdo de Asociación Económica (AAE) UE-Japón eliminará la gran mayoría de los mil millones de euros de derechos pagados anualmente por empresas de la UE que exportan a Japón, y ha llevado a la supresión de una serie de antiguos obstáculos reglamentarios, por ejemplo sobre los vehículos. También abrirá el mercado japonés, con sus ciento veintisiete millones de consumidores, a las principales exportaciones agrícolas de la UE e incrementará las posibilidades de exportación de la UE en otros sectores.

Un acuerdo amplio

El pacto entre Bruselas y Tokio también reforzará la cooperación entre la Unión Europea y Japón en algunos ámbitos, reafirmará su compromiso común de desarrollo sostenible y, por primera vez, incluirá un compromiso específico con respecto al acuerdo de París sobre el cambio climático.

Por lo que respecta a las exportaciones agrícolas de la UE, el acuerdo, en particular:

  • eliminará los derechos japoneses que se aplican a numerosos quesos, como el Gouda y el Cheddar (que actualmente son del 29,8 %), así como a las exportaciones de vino (actualmente de una media del 15 %);
  • permitirá a la UE incrementar sustancialmente sus exportaciones de carne de vacuno a Japón y, en lo que se refiere a la carne de cerdo, existirá un comercio libre de derechos para la carne transformada y casi libre de derechos para la carne fresca;
  • garantizará la protección en Japón de más de doscientos productos agrícolas europeos de alta calidad, las denominadas indicaciones geográficas (IG), y la protección de una selección de IG japonesas en la UE.

 

El acuerdo abre también los mercados de servicios, en particular los servicios financieros, el comercio electrónico, las telecomunicaciones y el transporte. Además:

  • garantiza a las empresas de la UE el acceso a los grandes mercados de contratación pública de cuarenta y ocho grandes ciudades japonesas, y elimina los obstáculos a la contratación pública en el sector ferroviario, que tiene una gran importancia económica, a nivel nacional;
  • protege sensibilidades específicas en la UE, por ejemplo en el sector del automóvil, con períodos de transición de hasta siete años antes de que se eliminen los derechos aduaneros.

 

En palabras de Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, “el acuerdo firmado es mucho más que un acuerdo comercial; es también una declaración, por su contenido, su alcance y también por su calendario. Se trata de una declaración de dos socios afines que, conjuntamente, representan casi un tercio del PIB mundial y que reiteran su compromiso de defender las normas más estrictas en los ámbitos del trabajo, la seguridad, el medio ambiente o la protección de los consumidores”.