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Publicado el lunes 4 de diciembre de 2017

¿Gran Bretaña al borde del abismo?

Si la tensión entre Bruselas y Londres no aminora y no se logran acercar posturas para pactar una ruptura consensuada, los efectos del Brexit en la vida cotidiana de los británicos van camino de ser un auténtico desastre. La Resolution Foundation, un grupo de reflexión no partidista que trabaja para mejorar los niveles de vida de los británicos con menos ingreso, avisa que  el país “está en camino para el periodo más largo de descenso de los niveles de vida desde que comenzaron los registros en la década de 1950”.

En el informe Freshly Squeezed de esta entidad,  se resalta la escala sin precedentes de la rebaja económica que maneja el gobierno británico,  sobre todo en la caída de la productividad, lo que puede producir importantísimos desequilibrios en la vida de los ciudadanos británicos. Los actuales gobernantes, con Theresa May a la cabeza, enfrentan unos sombríos pronósticos económicos que avisan que los presupuestos del ejecutivo de Londres pueden llegar a ser un 16% más bajos en 2022 que en 2010.

Menos ingresos para las familias

La Resolution Foundation avisa que  “la reducción de los ingresos actuales será más larga, aunque menos profunda, que la restricción posterior al colapso económico de 2008, con los ingresos disponibles reales de los hogares a punto de caer durante 19 trimestres sucesivos  de aquí a 2020”.  A este respecto, el Instituto para Estudios Fiscales (IFS) ha indicado por su parte que la proyección del crecimiento de la economía británica, que caerá al 1,3% en el 2020, no repuntará hasta el 1,5% hasta en el 2021.

En este sentido, Torsten Bell, director de la Resolution Foundation, ha señalado que “son perspectivas profundamente preocupantes para los niveles de vida de los británicos que se enfrentan a las primeras etapas del período más prolongado de caídas continuas en los ingresos disponibles en más de 60 años, incluso más que después de la crisis financiera de 2008”. Según sus palabras, “frente a una gris perspectiva económica, el Secretario del Tesoro ha querido vender este presupuesto como un éxito político. Pero no servirá para reconfortar a las familias británicas que verán bajar su nivel de vida”.