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Publicado el lunes 22 de junio de 2015

La última oportunidad

Desde que Alexis Tsipras alcanzó la jefatura del gobierno heleno, sabía que su principal escollo sería lograr un acuerdo más ventajoso para su país que los que había firmado su antecesor en el cargo. Fue una de las promesas electorales que auparon a Syriza hasta el triunfo electoral y este compromiso con sus votantes ha sido mantenido en la medida de lo posible por los representantes del ejecutivo de Atenas. En estos seis meses de tiras y aflojas se ha estado tan cerca del acuerdo como de la ruptura definitiva, aunque la falta de entendimiento y la consiguiente salida de Grecia del euro es un escenario que ninguna de las dos partes se puede permitir a estas alturas.

El partido definitivo de esta suerte de liga de la resistencia se juega hoy en Bruselas, donde se ha convocado una reunión extraordinaria del Eurogrupo y una cumbre de los 19 jefes de estado o de gobierno de la zona euro. Sobre la mesa tendrán los últimos avances registrados en la ardua negociación que permitirá, si se llega a buen puerto, liberar los últimos 7.200 millones de euros que restan del segundo rescate griego y abordar con ciertas garantías cuál va a ser el rumbo económico de Grecia a partir de ahora. En un gesto para tratar de aliviar tensiones, el Banco Central Europeo amplió el viernes la línea de crédito a favor de las entidades financieras griegas, que han visto cómo sus clientes retiraban grandes cantidades de efectivo en las últimas fechas.

Pero los gestos no se han detenido ahí. En un inusual tono de distensión, Martin Selmayr, jefe de Gabinete de Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, ha afirmado ayer mismo que la nueva propuesta griega “es una buena base para el progreso de las negociaciones”. Este domingo Atenas hacía llegar a la Unión Europea un nuevo documento que recogía una serie de ajustes fiscales con los que tratar de contentar a sus acreedores. Alexis Tsipras presentó esta nueva propuesta al propio Juncker, a la canciller alemana, Ángela Merkel, y al presidente francés, François Hollande

La nueva contrapropuesta griega, en síntesis, mantiene los tres tipos del IVA, -del 6,5%, el 13% y el 23%-, frente a los dos tramos que quiere la otra parte, pero se recogen cambios en la imposición sobre algunos alimentos o los hoteles, dos medidas que servirían para aumentar los ingresos fiscales griegos. La nueva documentación enviada por Grecia, y que tendrán este mediodía sobre la mesa los mandatarios de la zona euro, también recoge la posibilidad de abolir las jubilaciones anticipadas en Grecia a partir del próximo año, una medida que ahorraría unos 200 millones de euros, así como una reducción de las pensiones complementarias más elevadas. Los acreedores griegos estarían dispuestos a debatir un tercer rescate una vez haya un acuerdo previo sobre el segundo y, según algunos medios internacionales, podrían hacer alguna concesión en una de las grandes demandas griegas: la reestructuración de su deuda pública.