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Publicado el jueves 28 de septiembre de 2017

Janet Yellen pliega velas

Era octubre de 2008 cuando el gobierno norteamericano, bajo la presidencia de Barack Obama y con Ben Bernanke al frente de la Reserva Federal, tomó la decisión de inyectar hasta 700.000 millones de dólares a una economía que había sentido con fuerza el terremoto causado por la inestabilidad del sistema financiero. Ahora, casi una década después, la sucesora de Bernanke, Janet Yellen, ha abierto la posibilidad de empezar a retirar los distintos mecanismos de estímulo y, a la vez, deshacerse paulatinamente de parte de la gran cantidad de bonos del Tesoro y activos hipotecarios que la FED ha ido acumulando.

Cambio de rumbo

Para tomar estas decisiones, el Comité Federal de Mercado Abierto indica que los datos que ha recibido señalan que “el mercado de trabajo ha seguido fortaleciéndose y que la actividad económica ha estado subiendo moderadamente en lo que va del año”. Por otra parte, el gran motor de la economía de Estados Unidos, el gasto de los hogares, “se ha expandido a un ritmo moderado”, mientras que “el crecimiento de la inversión fija empresarial ha aumentado en los últimos trimestres”. El otro gran caballo de batalla, la inflación, sigue estando por debajo del objetivo del 2%, “aunque las mediciones basadas en encuestas de las expectativas de inflación a más largo plazo se modifican poco y se mantienen en equilibrio”.

Con estos datos en la mano, y considerando que la FED piensa que el reciente paso de huracanes por el sur de Estados Unidos apenas va a tener impacto económico, Janet Yellen espera que, con ajustes graduales en la orientación de la política monetaria, “la actividad económica se amplíe a un ritmo moderado y las condiciones del mercado laboral se fortalezcan un poco más”. En este sentido, se ha decidido mantener los tipos de interés pero se alerta de que “se evaluarán las condiciones económicas y se supervisará la evolución de la inflación”.

El Comité del Mercado Abierto norteamericano espera que “las condiciones económicas evolucionen de manera que se justifique un aumento gradual de la tasa de los fondos federales”. Además, la FED empezará a reducir sus activos el mes que viene, con un importe inicial de 10.000 millones de dólares, que aumentará gradualmente en los siguientes meses a menos que la coyuntura macroeconómica experimente alguna sacudida que haga replantearse el nuevo escenario monetario que ha puesto Janet Yellen sobre la mesa.