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Publicado el martes 27 de febrero de 2018

La confianza en el futuro de nuestra economía se resiente levemente

El indicador de expectativas económicas para España se ha situado en 18 puntos tras una bajada de seis con respecto al anterior trimestre. Después de meses de estabilidad en valores de 23 y 25 puntos, la confianza de la ciudadanía se ha resentido, alejando  a España de otros ocho países europeos que superan los 30. Los expertos de GfK señalan que “las cifras macroeconómicas positivas de nuestro país parece que ya no son  suficientes para levantar por sí solas el ánimo de los ciudadanos”.

En cuanto a los ingresos, la creación de  empleo y las condiciones del mercado laboral se beneficiarán de la expansión impulsada por la demanda interna, un crecimiento salarial moderado y las reformas estructurales aplicadas. Al igual que en el tercer  trimestre de 2017, de los 16 países estudiados por GfK, solo  cuatro están en valores negativos: Bélgica,  Francia, Italia y Grecia. Destaca la mejora de siete puntos  registrada en Italia, mientras  Alemania “es el país  más optimista con 54  puntos,  muy alejado de  República Checa y Austria, que con 42 y 37  puntos ocupan el segundo y tercer lugar”.

Por lo que respecta a España, el indicador de perspectiva de ingresos pierde cuatro  puntos al cierre de 2017. “Los consumidores no terminan de ver una  recuperación de sus hogares y se mantienen en niveles muy lejanos a los 31 puntos alcanzados en el último trimestre de 2015”.  En este sentido, los expertos de GfK afirman que si el crecimiento del PIB no va acompañado de  otras  medidas que proporcionen bienestar real a las familias,  “no se alcanzará el despegue en el consumo que todos deseamos para nuestro  país”.

Por su parte, Rolf Bürkl, experto en consumo de GfK ha comentado que “en 2017, la confianza en el crecimiento económico de Europa ha aumentado significativamente. Debido a este aumento, las personas también esperan mayores salarios. Las expectativas de ingresos son positivas en gran parte de Europa, pero solo son ligeramente más altas en comparación con 2016. Lo mismo se aplica a la propensión a comprar. Con base en éstos y otros factores analizados, GfK prevé un aumento en el gasto de los hogares en la Unión Europea de un 1,5 a 2 por ciento en términos reales para 2018. Por lo tanto, la economía europea continuará siendo respaldada por el consumo privado”.