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Publicado el martes 13 de mayo de 2014

La fiscalidad del ahorro, una variable a la hora de elegir el destino de una inversión

La rentabilidad no es el único aspecto que hay que analizar a la hora de decidirse por un producto de inversión o ahorro. Además del nivel de riesgo, gastos por comisiones, características de liquidez, etc, hay que prestar mucha atención a la fiscalidad. Una buena decisión en este sentido puede hacer que una inversión nos resulte más satisfactoria en términos monetarios. Por tanto, antes de decidirse por una u otra opción, o realizar una venta o toma de liquidez, mejor consultar la normativa sobre tributación.

Actualmente, las rentas del ahorro tributan como norma general según una escala de tramos. La base imponible del ahorro tiene tipos impositivos del 21% para plusvalías inferiores a 6.000 euros; el 25% para las que se encuentren entre los 6.000 euros y los 24.000 euros y del 27% para las superiores a 24.000 euros

En un post anterior planteábamos algunas de las novedades normativas para la Declaración de la Renta 2013. Una de ellas afecta a un mayor gravamen para las ganancias especulativas procedentes de inversiones de menos de un año, por ejemplo en acciones. Las ganancias obtenidas en menos de un año tributarán al tipo marginal del contribuyente, mientras que los beneficios de inversiones superiores a un año seguirán la norma general.

Este tipo de inversión en renta variable permite, fiscalmente, compensar las ganancias con las pérdidas de nuestra cartera. Los dividendos obtenidos por la tenencia de acciones también están sujetos al pago de impuestos.

Los planes de pensiones tienen un buen tratamiento fiscal para las aportaciones periódicas, por la deducción directa en la base imponible (con un límite). Sin embargo, a la hora del rescate del plan, que puede realizarse como capital o como renta periódica, el dinero pasa a formar parte de las rentas del trabajo.

Los fondos de inversión tributan cuando se retira el dinero y sólo por los beneficios obtenidos. La excepción que exime de tributar es la reinversión del dinero reembolsado en otro fondo.

Los depósitos son los que tienen una tributación más simple. Cuando venza el plazo de un depósito, el banco hará una retención; el dinero ganado pasará al apartado de rentas del ahorro. De igual forma tributan las Letras y Bonos del Tesoro público.