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Publicado el miércoles 3 de octubre de 2018

Lagarde lanza un primer aviso

En el marco de la reunión internacional del Fondo Monetario Internacional, en Indonesia, Christine Lagarde ha advertido que la economía global empieza e emitir señales de ciertas dificultades. “En julio, proyectamos un crecimiento mundial del 3,9% para 2018 y 2019. Desde entonces, las perspectivas se han ensombrecido”, ha recalcado la máxima mandataria del Fondo quien, a la vez, ha querido lanzar un mensaje de optimismo de cara al futuro: “ El crecimiento mundial se mantiene en su nivel máximo desde 2011, cuando las economías repuntaban tras la crisis. El desempleo sigue disminuyendo en la mayoría de los países. Además, la proporción de la población que vive en condiciones de pobreza extrema ha caído hasta nuevos mínimos históricos y se sitúa por debajo del 10%”.

Una de cal y otra de arena

A juicio de Lagarde, “en la mayoría de los países, cada vez es más difícil cumplir con la promesa de una mayor prosperidad, porque el clima económico mundial empieza a cambiar”. La directora del FMI ha señalado como principales riesgos para el crecimiento global a las incipientes barreras comerciales que se están levantando, especialmente entre Estados Unidos y China. “Este auge del proteccionismo resulta perjudicial no solo para el comercio en sí, sino también para la inversión y las manufacturas, porque la incertidumbre sigue aumentando”.

Sin embargo ha reconocido que “Estados Unidos registra un fuerte crecimiento, respaldado por la expansión fiscal procíclica y condiciones financieras que hasta ahora siguen siendo favorables, lo cual puede convertirse en un riesgo en un ciclo económico de mayor madurez”.

El Fondo advierte que se detectan ciertas señales de desaceleración “sobre todo en la zona  euro y, en cierta medida, en Japón», aunque reconoce que “las economías emergentes de Asia siguen creciendo a un ritmo superior al de otras regiones, pero los indicadores apuntan a una moderación de la actividad en China, que se verá acentuada por las disputas comerciales”.  Finalmente, Christine Largade ha resaltado que “el principal mensaje que deseo transmitirles hoy es que debemos gestionar los riesgos, acelerar las reformas y modernizar el sistema multilateral. O, como dirían los navegantes, debemos timonear el barco, no ir a la deriva».