nov
2
0 Actualidad
Publicado el viernes 2 de noviembre de 2018

Las mujeres europeas trabajan gratis casi dos meses al año

De acuerdo con los datos recopilados por la Comisión Europea, diversos factores influyen a la hora de explicar las diferencias de salarios percibidos en nuestro país en función del género. Por ejemplo, los cargos directivos y de supervisión están ocupados en su inmensa mayoría por hombres, de hecho sólo hay un 6,3% de mujeres en puestos de directores generales.

Otro factor a tener en cuenta es que las españolas se encargan de importantes tareas no remuneradas, como las tareas domésticas y el cuidado de los niños y familiares, con mucha más frecuencia que los hombres. Mientras que los hombres trabajadores dedican una media de nueve horas semanales a actividades no remuneradas domésticas y de cuidado de otras personas, las mujeres trabajadoras destinan a dichas actividades veintidós horas a la semana, es decir, prácticamente cuatro horas al día.

Por otra parte, las mujeres suelen pasar más tiempo fuera del mercado laboral que los hombres, unas interrupciones en su carrera que no solo afectan a su remuneración por hora, sino también a sus futuros ingresos y pensiones. Finalmente la UE señala a la segregación existente en la enseñanza y en el mercado laboral, una eventualidad que significa que, en ciertos sectores y profesiones las mujeres están sobrerrepresentadas, mientras que en otros son los hombres quienes lo están.

Tres de noviembre, el día que las mujeres dejan de cobrar

Este año el Día Europeo de la Igualdad Salarial es el 3 de noviembre, es una fecha a partir de la cual las mujeres dejan de ser remuneradas en comparación con los hombres, cuando todavía queda un 16% del año laboral. En vísperas de esta fecha, el vicepresidente primero de la UE, Frans Timmermans, y las comisarias Marianne Thyssen y Věra Jourová han señalado que “las mujeres y los hombres son iguales. Ese es uno de los valores fundacionales de la UE. No obstante, las mujeres siguen, de hecho, trabajando de forma gratuita dos meses al año en comparación con los hombres. No podemos seguir tolerando esta situación”.

A juicio de la Comisión Europea, “esta diferencia salarial de género es injusta, no solo como principio, sino también como práctica. Coloca a las mujeres en situaciones precarias a lo largo de sus carreras y, sobre todo, después de su jubilación, puesto que la brecha de género en las pensiones es del 36,6%”.

Aunque no existe una solución mágica para poner fin a esta desigualdad, existen vías para aportar cambios concretos. Por ejemplo, la Comisión ha puesto sobre la mesa una serie de propuestas para hacer frente a este problema en el lugar de trabajo y en el hogar. “Urge ahora que las adopten el Parlamento Europeo y los Estados miembros en el Consejo para poder obtener resultados concretos, por ejemplo, ampliar los derechos de los progenitores y cuidadores que trabajan, permitiéndoles acogerse a permisos para atender a sus familias”.