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Publicado el miércoles 22 de octubre de 2014

Luces y sombras en el primer año de funcionamiento de la Ley de Emprendedores

El pasado 29 de septiembre se cumplía un año desde la entrada en vigor de la Ley de Emprendedores, una iniciativa que respondía a la demanda de pequeños empresarios, autónomos y todos aquellos que querían hacer realidad sus proyectos de emprendimiento. Tras su primer año de funcionamiento, no hay unanimidad a la hora de valorar la Ley como positiva o negativa, especialmente entre las asociaciones de empresarios y emprendedores.

En general, aunque se destaca que la Ley ha promovido la cultura del emprendimiento y ha puesto de actualidad su valor, existe un cierto sentimiento de que la norma se ha quedado algo corta en cuanto a las expectativas que había generado. Fracasos como el IVA de caja, al que se ha acogido un número de empresas muy inferior al estimado inicialmente, y la todavía poca afluencia de financiación, son algunos de los aspectos negativos que se resaltan.  Para mejorar en este aspecto hay voces que piden un mayor protagonismo del ICO.

La figura de los business angels o inversores privados no ha tenido el auge que se esperaba, probablemente por las condiciones un tanto restrictivas establecidas, en materia de deducciones, para su apoyo a una startup. También se apunta que existen nuevas fórmulas de inversión no contempladas en la lista de deducciones.

En el lado opuesto, se valora positivamente la reducción de la burocracia para la creación de una empresa, así como la llamada ‘tarifa plana’ en los pagos a la Seguridad Social para los nuevos autónomos. También es considerada positiva la figura de responsabilidad limitada para el emprendedor, así como el fomento de la internacionalización de la empresa.

Como resumen, se puede señalar que a la Ley de Emprendedores le falta recorrido, ya que está por comprobarse su incidencia real en la creación de empleo. De momento, su año de vida ha transcurrido en un entorno económico de ligera mejoría, por lo que es previsible que su eficacia aumente notablemente cuando la recuperación económica se consolide.