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Publicado el viernes 27 de abril de 2018

Nada nuevo bajo el sol

En su última reunión, el Consejo de Gobierno del BCE ha decidido que los tipos de interés en la eurozona se mantendrán sin variación,  a la vez que espera se mantengan en los niveles actuales durante un período que superará con creces el horizonte del programa de compras netas de activos.

En relación con las medidas de política monetaria no convencionales, el Banco Central Europeo confirma que prevé que las compras netas de activos continúen al ritmo actual de 30 mil millones de euros mensuales “hasta el final de septiembre de 2018 o hasta una fecha posterior si fuera necesario” y, en todo caso, hasta que el Consejo de Gobierno “observe un ajuste sostenido de la senda de inflación que sea compatible con nuestro objetivo de inflación”. Es decir, que nada se mueve.

“Tras varios trimestres de crecimiento mayor del esperado, los datos disponibles desde nuestra reunión de principios de marzo sugieren cierta moderación, aunque seguirán siendo compatibles con una expansión sólida y generalizada de la economía de la zona euro”, ha asegurado Mario Draghi. La fortaleza de la economía de la eurozona continúa apoyando la confianza del BCE “en que la inflación convergerá hacia nuestro objetivo de inflación, es decir, un nivel inferior, aunque próximo, al 2% a medio plazo”.

Perspectivas de futuro

“Los riesgos para las perspectivas de crecimiento de la zona euro siguen estando, en general, equilibrados”, aseguró Mario Draghi, quien ha advertido que “los riesgos relacionados con factores globales, como la amenaza de un mayor proteccionismo, son ahora más relevantes”.

En cuanto al comportamiento de la  inflación, teniendo en cuenta los precios actuales de los futuros del petróleo, “es probable que las tasas interanuales de inflación general fluctúen en torno al 1,5 % durante el resto del año, aunque los indicadores de la inflación subyacente siguen siendo en general débiles.

Draghi considera que “la transmisión de las medidas de política monetaria adoptadas desde junio de 2014 sigue respaldando significativamente las condiciones de financiación de las empresas y los hogares, el acceso a la financiación, principalmente de las pequeñas y medianas empresas, y el flujo del crédito en el conjunto de la zona euro”.

En síntesis, el contraste de los resultados del análisis económico con las señales procedentes del análisis monetario “confirma la necesidad de un elevado grado de acomodación monetaria para asegurar un retorno sostenido de las tasas de inflación hacia niveles inferiores, aunque próximos, al 2% a medio plazo”.