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Publicado el jueves 22 de marzo de 2018

Otro paso más hacia la fumata blanca en el Brexit

Un triunfo para las tesis europeas y un varapalo para los halcones británicos que siguen defendiendo una salida británica de la Unión Europea a cara de perro. Es el resumen que puede hacerse de la última ronda negociadora entre Londres y Bruselas que se ha plasmado en un nuevo documento de avance de las conversaciones para pactar en las mejores condiciones posibles la salida de Reino Unido del club comunitario. Aunque ha habido avances, hay un escollo principal a resolver, la frontera entre Irlanda y el Ulster, que puede convertirse en el principal problema para encontrar una salida airosa para ambas partes.

Pasos decididos

Sin embargo, si se ha avanzado en el otro gran problema, los derechos de los ciudadanos europeos que viven en territorio británico y viceversa. A este respecto, Barnier ha señalado que “nos permite tranquilizar en primer lugar los 4,5 millones de ciudadanos, británicos y europeos, afectados y preocupados por el Brexit. Son estos ciudadanos los que, desde el primer día, son nuestra prioridad”.

En el acuerdo alcanzado se establece la posibilidad de obtener el nuevo estatuto de residencia en el Reino Unido, a principios del período de transición y tener inmediatamente la certeza jurídica sobre su derecho de residencia después del período de transición. “Los ciudadanos británicos y los europeos que llegarán durante el período de transición, se benefician de los mismos derechos y mismas garantías que los que llegaron antes del día del Brexit”.

Durante el periodo de transición “el Reino Unido no participará ya en los procesos de decisión de la Unión Europea, simplemente porque no será ya un Estado miembro desde el 30 de marzo de 2019”, -ha dicho Michel Barnier. Aunque este acuerdo condena al Reino Unido a ser un convidado de piedra durante dos años, si podrá beneficiarse durante ese tiempo todas las ventajas y beneficios del mercado único, la unión aduanera, y las políticas europeas “aunque también deberá respetar todas las normas europeas igual que los Estados miembros”.

De cara al futuro, el periodo transitorio pactado facilitará también la preparación del lado europeo; “este tiempo será durante el cual deberemos perfeccionar nuestra futura relación”. Es un tiempo corto, y, en consecuencia “la negociación sobre nuestra futura asociación será intensa y exigente. Nuestra intención es avanzar lo más rápidamente posible y comenzar a trabajar sobre todos los temas de la futura relación paralela y una futura asociación ambiciosa en cuanto a política y seguridad exterior”, ha dicho el negociador de la Unión Europea para el Brexit.