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Publicado el viernes 10 de noviembre de 2017

Algunas claves para determinar un precio ‘óptimo’ de compra

Como consumidores, nos acercamos a unas fechas en las que el ‘bombardeo’ publicitario va a ser intenso, empezando por el ‘Black Friday’ y el ‘Cyber Monday (24 y 27 de noviembre, respectivamente), con promociones plenamente activas, y siguiendo ya de lleno con la campaña de Navidad. Se hace necesaria una reflexión general sobre los precios, para poder adquirir el mejor producto posible con la menor cantidad de dinero, es decir, la compra óptima.

¿Y cómo determinar cuál es la compra óptima? Es un aspecto en el que entran muchas variables subjetivas, ya que a veces el gusto o las preferencias personales se imponen sobre otros muchos factores. Pero vamos a tratar de ofrecer algunas claves para acertar, que significará que la compra nos producirá la máxima satisfacción como consumidores.

En primer lugar, una consideración general es el convencimiento de que pagamos un precio adecuado por el producto o servicio que adquirimos. El equilibrio de la relación entre calidad y precio es la clave. Para poder conocer el punto medio adecuado, la tarea previa será informarse sobre diferentes opciones y comparar. Quizá cueste alguna adquisición previa, hasta llegar a determinar cuál es la marca que más nos satisface en todos los sentidos.

En esa comparación, además del precio, hay que tener en cuenta las cualidades o ventajas de cada producto frente a la competencia, que puede ser de cantidad o calidad. Con respecto al precio, cabe incluir en la ecuación las posibles ofertas, así como las facilidades de pago.

Además, conviene buscar opiniones de otros consumidores que hayan tenido una experiencia previa con el producto o servicio.

Finalmente, aunque algún precio pueda ser considerado, según estas claves, como óptimo, hay que considerar si es también necesario. En el consumo ‘inteligente’ hay que considerar también el factor de utilidad y no dejarse llevar por modas o ‘caprichos’… al menos, de forma habitual.