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Publicado el jueves 11 de diciembre de 2014

El precio del petróleo, en mínimos

Los continuos descensos en el precio del petróleo han hecho que su cotización sea la más baja desde 2009. Un descenso agudizado por las nuevas previsiones de consumo realizadas por la Organización de Países Productores de Petróleo (OPEP), que prevén una ralentización del gasto energético, especialmente el de los países más desarrollados.

Para 2015 los productores petrolíferos esperan una demanda de casi 93 millones de barriles diarios, unos 70.000 menos que lo previsto hasta ahora. Esta menor necesidad de petróleo ha provocado que el crudo haya bajado su precio de manera más intensa que en las últimas semanas. El precio del barril de Brent, de referencia en Europa, ha caído cerca de un 43% en el último semestre, llegando a pagarse a 63,5 dólares, su valor más bajo desde julio de 2009.

Los desacuerdos en el seno de la OPEP, que parece incapaz de establecer una estrategia para sostener el precio del crudo, tienen importantes efectos sobre la economía global. Por el lado de las inversiones, con un crudo a menos de 70 dólares el barril, las petroleras van a tener que reflexionar acerca de qué inversiones acometerán e, incluso, se habla de cancelaciones de proyectos.

Consultores internacionales especializados en energía estiman en 150.000 millones dólares el impacto en las inversiones causado por un petróleo a precios tan bajos. Los cálculos que manejan plantean un escenario inversor por parte de las petroleras de 500.000 millones de dólares en 800 nuevas prospecciones, muy lejos de los 900.000 millones que la Agencia Internacional de la Energía considera necesarios para que la oferta de petróleo vaya a la par que la demanda.

En casa, diversos especialistas estiman que con la fuerte caída del precio del crudo nuestras cuentas pueden verse muy aliviadas, ya que nuestra dependencia energética exterior es muy intensa. Según los datos de la Secretaría de Estado de Comercio, entre enero y septiembre las compras de crudo y derivados supusieron 33.865 millones de euros, un 17,2% del total de nuestras importaciones, aunque son un 2,8% inferiores a las del mismo periodo de 2013. Si se mantuviese este ritmo hasta final de año, 2014 se cerrará con unas importaciones totales de petróleo y derivados de 45.000 millones de euros.

Si el precio del petróleo sigue bajando con la misma intensidad, nuestra factura energética puede rebajarse sustancialmente. El Ministerio de Economía ha señalado que el coste de las importaciones de productos energéticos se redujo un 2,3% en los ocho primeros meses del año. Un descenso que vincula a la caída de los precios, ya que las compras aumentaron un 1,9% en el mismo periodo.