oct
27
0 Actualidad
Publicado el lunes 27 de octubre de 2014

El sistema financiero español supera con nota los test de estrés

El BCE considera que las pruebas de resistencia que ha pasado el sistema financiero europeo “constituyen un paso fundamental en los preparativos para el Mecanismo Único de Supervisión, que estará plenamente operativo en noviembre”. El examen “detallado y sin precedentes” de la situación de las entidades financieras más importantes de Europa, “reforzará la confianza del público en el sector bancario”. A juicio del BCE, “identificar los problemas y riesgos ayudará a sanear los balances y mejorar la capacidad de resistencia y la solidez de las entidades y debería favorecer un aumento del crédito en Europa, lo que contribuirá al crecimiento económico”.

En cuanto a los datos concretos, tras cinco años de una profunda reestructuración, el sistema financiero de nuestro país se ha situado como el más solvente de Europa tras la revisión de la calidad de sus balances llevada a cabo en los últimos meses. El Banco de España (BdE) ha resaltado que “ningún banco español se encuentra hoy en situación de déficit de capital”. Además señala que “las entidades financieras españolas han superado los umbrales establecidos por el BCE de una forma confortable”. Los test de estrés, dice el BdE, “ponen de manifiesto que los balances de las entidades españolas reflejan con rigor el valor de sus activos y que el impacto de un escenario adverso sobre su solvencia sería relativamente reducido”.

Una vez realizada la Revisión de la Calidad de los Activos (AQR), el impacto en el capital de los bancos españoles es de 1,6 puntos, por debajo de los 3,4 puntos de media en las entidades estudiadas. Por lo que respecta a las pruebas de resistencia, en un escenario que contempla una tercera recesión en la eurozona, se observa una reducción de la ratio de capital de 3 puntos para toda Europa, mientras que en España es sensiblemente menor, con 1,4 puntos. Sólo el sistema financiero de Estonia, mucho más pequeño, se encuentra en mejores condiciones que el español si atendemos al impacto sobre el capital que tendría una posible desaceleración económica en la zona euro.

Estos resultados, ha afirmado el Banco de España, “permiten pensar que, si bien el sector bancario español se enfrenta a retos importantes en el corto y medio plazo (incluyendo la convergencia a un nuevo marco regulatorio y supervisor y un entorno económico complejo que puede afectar a su rentabilidad), las entidades de crédito de nuestro país afrontan el futuro en buenas condiciones, con unos balances saneados y una posición de solvencia adecuada”.