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0 Mundo Financiero
Publicado el jueves 31 de julio de 2014

La ‘tasa Tobin’, un impuesto precedido por la controversia

A menudo surgen noticias o referencias a la ‘tasa Tobin’, o impuesto a las transacciones financieras que, de momento y tras muchas discusiones, no se aplicará en la Unión Europea al menos hasta 2016. Pero, ¿en qué consiste esta impuesto?

Su nombre le viene del economista – premio Nobel  – y académico norteamericano James Tobin, quien hace más de 40 años propuso la implantación de una tasa para gravar los movimientos especulativos de divisas,  con el objetivo último de conseguir una mayor estabilidad a base de reducir la volatilidad de los mercados cambiarios.

La idea inicial de Tobin, que falleció en el año 2002, fue rescatada y adoptada por teóricos y movimientos antiglobalización, que abogaban también por instaurar un impuesto a los flujos de capitales, pero con una visión más amplia con la que el propio Tobin no estaba totalmente de acuerdo. Esta nueva propuesta pretendía instaurar la tasa a todas las transacciones internacionales y destinar la recaudación a fines sociales o para paliar las consecuencias de crisis financieras. Todo este movimiento se concretó en la creación en 1998 de la ATTAC (Association for the Taxation of Financial Transactions and for Citizens’ Action), grupo de presión que persigue la implantación general de la tasa.

La implementación de la ‘tasa Tobin’ ha tenido precedentes en algunos países como Bélgica o Suecia, pero en ninguno de ellos se vieron con claridad los beneficios. Dentro de la Unión Europea, las discusiones también han sido importantes. En 2011 se aprobó un proyecto para implantar un impuesto sobre las transacciones financieras, pero la falta de un consenso total ha retrasado la aplicación del impuesto heredero de la ‘tasa Tobin’. Parece que será en 2016, y sólo en unos pocos países, donde se ponga en marcha.