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Publicado el jueves 10 de mayo de 2018

Teletrabajo, pros y contras

Es evidente que unas actividades económicas son más susceptibles de acogerse al teletrabajo que otras: un médico ha de estar en su consulta, un vendedor ha de acudir donde estén sus clientes… Pero hay otras muchas profesiones, como informáticos, diseñadores, periodistas, responsables de administración, expertos en finanzas, responsables de marketing e incluso abogados que pueden trabajar perfectamente desde sus casas, una posibilidad que mejora la productividad y genera grandes ahorros a las empresas.

Los datos que maneja el Instituto Nacional de Estadística indican que sólo el 27% de las empresas españolas cuenta con empleados que teletrabajan de forma habitual, ocho puntos por debajo de la media europea y muy alejados de los países punteros en esta forma de trabajo, como Alemania, Inglaterra o los países nórdicos. Los beneficios del teletrabajo han sido cuantificados en incrementos de entre el 5% y el 25% en la productividad de los empleados que trabajan desde sus casas, o en el hecho de que las personas que teletrabajan dedican un 11% más de horas al trabajo efectivo que los que lo hacen de forma presencial.

El ahorro que supone el teletrabajo para una pyme ha sido cuantificado, sólo en las facturas de telecomunicaciones, en una horquilla de entre 800 y 2000 euros anuales, además de economizar en otros gastos  como material de oficina, energía, transportes… Entonces, la gran pregunta es por qué cuesta tanto, y especialmente a las pymes, apostar por el teletrabajo. En primer lugar nos enfrentamos a la cultura del trabajo presencial; muchas empresas creen que cuantas más horas se esté en la oficina más se rinde. Otra barrera es el desarrollo tecnológico que se requiere para tener una buena plataforma de teletrabajo que aporte a la empresa flexibilidad y seguridad. Sin embargo, existen herramientas de trabajo colaborativo en la nube, como Trello o Basecamp, que facilitan y abaratan mucho el reto tecnológico que supone para una pyme apostar por el teletrabajo.

Otros obstáculos son la falta de trabajo en equipo, que puede aislar a los trabajadores y hacer perder las sinergias que se producen de la colaboración entre todos, y el temido efecto de desenganche del negocio. Este concepto señala, según datos manejados por Gallup, que el teletrabajo elimina las interacciones humanas, lo que es fundamental para fomentar el compromiso de los empleados con la empresa. De hecho, se ha constatado que cuanto más se trabaja de forma remota más probable es que el empleado acabe desenganchado de los intereses de la compañía. Por eso, muchos expertos en recursos humanos consideran que la mejor fórmula es aquella que mezcle actividad presencial y a distancia, de forma que se obtengan las ventajas de ambos modos de gestionar el trabajo.