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Publicado el Jueves 20 de Abril de 2017

¿Tienen que pagar Seguridad Social los robots?

¿Qué efectos han tenido las reformas laborales emprendidas en Europa desde el inicio de la crisis? ¿Qué lecciones se pueden extraer para España? Son algunas de las preguntas  a las que se ha intentado encontrar respuesta en el seminario Reformas laborales en Europa: ¿Qué ha funcionado, y qué no?, organizado por FUNCAS y en el que destacados expertos en materia laboral han tratado de arrojar luz sobre este asunto.

El mercado laboral del futuro

El presidente de FUNCAS, Carlos Ocaña, ha señalado que España “no puede renunciar a las reformas laborales sin pagar un precio importante” y ha indicado que el debate acerca de la reforma laboral “no toma en cuenta elementos de la realidad española. Creo que la cuestión relevante es averiguar qué falta por hacer y no tanto si volver o no al pasado”, ha añadido.

En el debate organizado por FUNCAS se han puesto sobre la mesa asuntos tan controvertidos como ¿qué tipo de protección social se necesita en este nuevo escenario? ¿Qué impacto va a tener sobre el volumen de empleo las nuevas formas de trabajo? De los puestos de trabajo que conocemos, ¿cuáles transformarán y cuáles desaparecerán? ¿Qué tipo de relaciones laborales han de tener los empleados en la llamada economía digital?

¿Deben los robots pagar impuestos?

En un momento en que las formas de trabajar son cada vez más complicadas y distintas, con el auge del trabajo a distancia, la desaparición de los horarios laborales o el cada vez más extendido uso de herramientas digitales, se pone sobre la mesa qué tipo de negociación colectiva y normativa laboral se puede adaptar a un escenario tan cambiante. Por ejemplo, ante la sustitución de mano de obra humana por robots en cada vez más ámbitos, ya surgen voces que apuntan la idea de que las máquinas abonen impuestos ya que, indudablemente, reportan un beneficio económico a las empresas, al menos en la misma medida que lo hace el trabajo de las personas.

Por ejemplo, existe un proyecto de informe del Parlamento Europeo con recomendaciones para la Comisión sobre robótica y Derecho Civil en el que se dice que “debería examinarse la necesidad de exigir a las empresas que informen acerca de en qué medida y proporción la robótica y la inteligencia artificial contribuyen a sus resultados económicos, a efectos de fiscalidad y del cálculo de las cotizaciones a la Seguridad Social”. Incluso Bill Gates se ha mostrado partidario de que las máquinas contribuyan con el pago de impuestos al sostenimiento de nuestro modelo social y económico.